Memoria campamento jóvenes 2018

El campamento de Quintanabaldo de jóvenes QJ 2018 ha sido una bellísima experiencia compartida entre 42 jóvenes participantes y 18 profesores entre los días 1 y 12 de agosto.
Bajo el lema “Seamos el cambio que queremos ver en el mundo” los acampados y profesores aprovecharon la oportunidad del campamento y de la convivencia con los demás para descubrir, en primer lugar, qué cosas nos gustaría cambiar en la realidad que vivimos, para después empezar a dar lo mejor de cada uno a fin de lograr este cambio juntos.
Las actividades que se realizan normalmente en nuestros campamentos tienen siempre el propósito de ayudar a los jóvenes a descubrir el gran potencial que tienen como personas, tanto para poder divertirse como para hacer la vida más agradable a los demás, ya que todos contamos con una enorme riqueza interior.
En los seminarios realizados se trataron algunos temas clave que nos ayudan a crecer como personas, como son: nuestra relación con Dios, la importancia de una sana afectividad, el perdón en las relaciones humanas (con un testimonio de una experiencia vivida en una actividad de la Juventud Idente en una cárcel de Málaga) y otros.
Como siempre, el peripatetismo ha sido una de las actividades que más les ha gustado a los acampados, porque les da la oportunidad de conocer a personas con las que no habían tenido ocasión de convivir antes.
En los himnos del fuego y juegos florales los participantes han desarrollado con cada vez más brillo su vena artística. Y no ha faltado la presencia de Nobuko, una joven (personaje ficticio) que compartía cada noche sus experiencias en el campamento, dando a conocer todo lo que aprendía cada día.
Los momentos como las marchas, el juego nocturno, la gimkhana acuática y las olimpíadas también nos han servido para conocernos mejor, estar más en la naturaleza y divertirnos mucho…
Los talleres y cursillos este año fueron sobre naturaleza, defensa personal e reciclaje; para tratar algunos aspectos de la relación que debemos tener con la naturaleza y la sociedad, sobre todo.
Una vez más queremos dar las gracias a todas las familias que nos han confiado sus hijos y amigos, ya que sin ellos esta convivencia no sería posible. Y también a todo el claustro de profesores, que una vez más lo ha dado todo desde una relación de unión entre todos (vínculo), espíritu de equipo (colegialidad) y sentido de responsabilidad.
¡Gracias a todos y nos vemos en QJ 2019!