Memoria campamento niños 2018

El campamento de Quintanabaldo niños QN 2018 ha sido realmente una experiencia de familiaridad y convivencia, propia de los campamentos de Juventud Idente (JI). Hemos compartido del 16 al 27 de julio 47 niños proveniente de las diferentes secciones de la JI y 17 profesores que hicieron vivo el lema del campamento de este año “Seamos el cambio que queremos ver en el mundo”. En cada una de las experiencias que se vivieron en el campamento ha estado presente la generosidad y el ejemplo de cada uno de los profesores, que fueron capaces de transmitir a todos los niños el espíritu de unidad y trabajo en equipo que tenía todo el claustro de profesores.

Cada noche, en el himno de fuego, los acampados expresaban y dejaban en manifiesto ese pequeño cambio que estaba ocurriendo en su interior, superando sus miedos y caminando juntos, apoyándose y realizando un trabajo colegial para dar lo mejor que tenían. También, cada noche, nos acompañó Niara, personaje ficticio que nos enseñaba a cambiar algo de nosotros mismos y a ver el mundo desde la perspectiva de los valores de la JI.

En las olimpíadas y los juegos florales, Niara jugó un papel fundamental, ya que con su historia nos acercó un poco más a las emociones y esto permitió a los profesores preparar unas olimpíadas que giraron en torno a 5 emociones: alegría, tristeza, miedo, asombro, gratitud. En cada una de estas emociones, profesores y niños desplegaron toda la imaginación posible para hacer de las olimpíadas un momento de competitividad y compañerismo, destacando los valores de las competiciones deportivas; y los juegos florales fueron realmente un momento mágico de compartir ese cambio que cada niño quería ver en el mundo.

Cada día del campamento fue especial, en cada seminario que se desarrolló, los niños podían compartir algo de ellos, lo que les preocupaba del mundo, sus dificultades y con la ayuda de los profesores se pudo hacer de estos momentos verdaderos testimonios de amor y superación personal, tanto de acampados como de profesores. Se puede destacar el seminario de la promesa campamental, en donde profesores con años de experiencia y profesores nuevos compartieron el significado de la promesa campamental en sus vidas. En los talleres, se destacó el cuidado del medio natural y sobre todo hacer conciencia en los niños que tenemos que cuidar la naturaleza como obra creadora y que es nuestra responsabilidad que crezca y se mantenga por muchos años más.

En el resto del día, las actividades estaban empapadas de un trato cordial entre profesores y acampados, en un ambiente familiar que se notaba en la alegría de los niños y la fuerza y energía de los profesores. Una de las actividades que más gustó fue la marcha. Gracias a los profesores responsables, hemos podido conocer más del entorno que rodea el campamento, visitando el túnel de la engaña, las cuevas de ojo Guareña, que fue donde dormimos, el pueblo de puentedey, en donde pasamos una tarde bañándonos y compartiendo. Visitamos pueblos como Estranbosrios, Pedrosa, soncillo, etc. La marcha fue una experiencia de superación personal y de aventura en todo momento, todo esto gracias a la generosidad de los profesores que la prepararon.

En general, el campamento fue una experiencia familiar propia de la Juventud Idente y que cada año, con el espíritu de sacrificio de sus profesores, somos capaces de vivir y entregar a cada uno de los niños que participan de nuestros campamentos, un pedazo de lo mejor que traemos en nuestro corazón. Gracias a todos los profesores que participaron de QN 2018, a los padres que han confiado en nosotros para compartir con sus hijos 12 días y enseñarles esos valores que tanto faltan en esta sociedad actual. ¡¡¡¡¡Nos vemos en Quintanabaldo niños 2019!!!!!